Bienvenido (otra vez), viejo

juansebastianveronSERGIO MENÉNDEZ | Denunciaba la semana pasada Ángel Cappa en estas líneas la situación de caos que desde hace tiempo vive el fútbol argentino. Se refería, entre otras cosas, al “vaciamiento escandaloso” de jóvenes talentos que viene sufriendo a lo largo de los últimos años, en los que más de 6.000 jugadores de entre 12 y 14 años han abandonado el país debido a las ofertas que les llegan desde las canteras de los clubes de ligas extranjeras, principalmente de Europa. No mencionó, en cambio, la dependencia que, consecuentemente, han desarrollado algunos de sus equipos hacia los jugadores más veteranos del vestuario. Ejemplos como Adrián Bastía (38 años recién cumplidos), Daniel Montenegro (37), Diego Milito (37) o Juan Carlos Olave (a punto de hacer 41), que o bien permanecen todavía en activo o bien se han retirado hace solamente unos meses, demuestran que la experiencia es un grado, en especial ante la ausencia de gente joven y con ganas a la que ir dejando paso.

Esta crisis de figuras emergentes incluso ha obligado en alguna que otra ocasión a que jugadores ya jubilados descuelguen las botas. Es el caso de Juan Sebastián Verón, un hombre que a escasos tres meses de soplar 42 velas emprende su vuelta al fútbol de la misma forma en que Michael Jordan decidió en su día regresar al baloncesto de la mano de los Washington Wizards, pues lo hace después de retirarse por segunda vez y pasando a la acción directamente desde los despachos.

De hecho, el caso de ‘La Brujita’ es todavía más significativo, dado que su puesto en el organigrama directivo del club por el que acaba de fichar es de mayor responsabilidad que el que ocupaba ‘MJ’ en la franquicia del Distrito de Columbia, en la medida en que éste no dejaba de ser algo así como un ilustre director deportivo, mientras que Verón era, es y seguirá siendo el Presidente — máximo mandatario, por tanto — de Estudiantes de La Plata. El mismo club con el que debutó como profesional. El mismo club que le acogió en 2006 cuando regresó a Argentina procedente de Europa tras militar, por este orden, en Sampdoria, Parma, Lazio, Manchester United, Chelsea e Inter de Milán. El mismo club con el que protagonizó una primera retirada en 2012, después de casi dos décadas jugando al fútbol, y una segunda dos años más tarde, tras su vuelta para disputar la temporada 2013/14, ambas, en teoría, definitivas. El mismo club con el que conquistó los títulos más recientes de su palmarés: dos Aperturas (2006 y 2010) y la Libertadores de 2009. El mismo club en el que ya era considerado toda una institución.

El anuncio se produjo hace tan sólo unos días, el 28 de diciembre, Día de los Santos Inocentes, fecha en que Verón estampó su firma a un contrato de 18 meses de duración que simultaneará con su labor como presidente a cambio de un salario mínimo que donará íntegramente a las arcas del equipo. Se cumple así la promesa que realizó a finales de septiembre, cuando dijo que si antes de que acabara el año lograban vender más del 65 por ciento de los abonos para el nuevo estadio que el club tiene en construcción volvería para disputar la Libertadores con la camiseta albirroja. Y la verdad es que no podía haber elegido mejor día para hacerlo.

Célebre por su oficio, su fuerte personalidad, su capacidad de liderazgo, su llegada desde la medular, su notable visión de juego y una pierna derecha que combinaba fuerza y precisión, un hombre que si bien no ha tenido para la historia del fútbol ni una décima parte de la trascendencia que Michael Jordan para la del baloncesto pero sí la suficiente como para que alguien de la talla de Sir Alex Ferguson le definiera en su momento como “un puto crack”, el hijo de Juan Ramón Verón, alias ‘La Bruja’, otra leyenda de Estudiantes que en 1968 se proclamó frente al Manchester United campeón de la única Intercontinental que el club guarda en sus vitrinas y que también se retiró en el Pincha rondando los 40,  regresa a los terrenos de juego en una noticia que si a primera vista sonaba a broma del mal gusto, ha acabado por dejar en evidencia la realidad de un fútbol en ocaso en el que lo de reverdecer laureles y renovar ilusiones parece ser cosa de antiguas glorias. Pero, por triste que así tenga que ser, bienvenido otra vez, viejo.

02/01/2017

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s