Trata de arrancarlo, Carlo

ancelottiJESÚS GUALIX | Las últimas temporadas en la Bundesliga han sido sinónimo de un dominio absoluto e incontestable del Bayern Munich. El gigante alemán lleva paseándose ‘como Pedro por su casa’ en el campeonato doméstico desde 2012, curso en el que su máximo rival por el título, el Borussia Dortmund, conquistó su último entorchado. La exitosa época marcada, primero por Jupp Heynckes, y, posteriormente, por Pep Guardiola parecía que, a priori, iba a tener continuidad en Carlo Ancelotti. Pero de momento los resultados no están siendo los esperados en la entidad de Baviera.

Cierto es que al antiguo técnico del Real Madrid —entre otros muchos clubes— siempre le ha costado hacer carburar de inicio los nuevos proyectos en los que se embarca. Tuvo dificultades, por ejemplo, en el Santiago Bernabéu, donde llegó a perder de salida con Atlético de Madrid y Barça, en 2013, o antes en el Paris Saint-Germain, con el que cosechó tres empates consecutivos nada más comenzar su andadura en la ciudad de la luz. Así las cosas, en estos momentos ya se ha dejado puntos en el Allianz Arena contra equipos como el Köln o el Eintracht de Frankfurt, contrincantes a priori asequibles para las prestaciones que tiene que mostrar una de las plantillas más potentes de todo el continente.

No en vano, el triunfo en la Supercopa germana se ha visto empañado por dos derrotas de peso en los encuentros más importantes que ha tenido el Bayern hasta ahora, frente a los colchoneros en la Champions League y contra el BVB en liga. A esto hay que sumarle que jóvenes valores al alza en los banquillos de Alemania como Julian Nagelsmann, míster del Hoffenheim, o Thomas Tuchel han puesto en serios aprietos los planteamientos del flamante nuevo inquilino de la caseta bávara. Porque Ancelotti no ha sido capaz de encontrar solución alguna en todo su repertorio para lograr frenar a planteles mucho más dinámicos que el suyo.

Pero no todo es negativo en la que es denominada la ‘Estrella del Sur’. Una nota positiva es la explosión del versátil Joshua Kimmich. Potenciado por Guardiola, este polivalente pivote natural de Rottweil ha demostrado que puede desempeñarse como centrocampista posicional, interior o lateral y que posee una excelente llegada en los metros finales de cara a puerta. Sus cuatro goles en la Bundesliga hasta el momento —siete entre todas las competiciones— demuestran que, a pesar de su juventud, es alguien a tener muy en cuenta en el presente y en el futuro del Bayern. En cambio, otro prometedor futbolista como es Renato Sanches, fichado a bombo y platillo el pasado verano, está sufriendo problemas de continuidad y de adaptación a la disciplina bávara por culpa, en parte, a que ha estado lesionado durante varias semanas. De momento su incidencia en el juego apenas se ha dejado notar.

Por lo general, el nivel expuesto hasta ahora por la plantilla presidida por Karl Hopfner está por debajo de las expectativas creadas en el inicio. En defensa no está brillando Mats Hummels, otro de las contrataciones que iba a dar más empaque y contundencia atrás, por lo que la fiabilidad en la zaga es menor que con Pep. Pero, sobre todo, las ausencias de Arturo Vidal y Douglas Costa están siendo un hándicap importante, ya que el primero daba más solidez en el medio campo y el segundo mejoraba mucho la creación ofensiva, por no mencionar que sus destellos imaginativos y de calidad sacaron de más de un apuro a sus compañeros el curso pasado. De momento, el chileno está mostrando un rendimiento menor del que se le presupone sumado a alguna que otra lesión, mientras que el extremo brasileño padece una fractura muscular que le mantendrá inactivo hasta enero del próximo año.

Si se ponen en la balanza del Bayern Munich fallos y aciertos, de momento ésta se inclinaría hacia la izquierda más que hacia la derecha para un Carlo Ancelotti que debe, desde ya, hacer notar sus planteamientos y pasar página de la era anterior. Todos los comienzos son complicados, pero en este caso la dificultad se agranda aún más debido a que por delante tiene un equipo en el que la exigencia es máxima siempre y en el que cualquier traspié se paga caro. Lo bueno es que la experiencia juega a favor del italiano para reconducir la situación. El haber sido tres veces campeón de Europa, es, sin duda alguna, motivo más que suficiente para confiar en su excelente labor.

23/11/2016

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s