Víctor Sánchez del Amo

JULIÁN CARPINTERO | Parecía un secreto a voces, pero fue el pasado fin de semana cuando la Dirección Deportiva del Betis hizo oficial la destitución de Gus Poyet como técnico verdiblanco. Termina así, tras once jornadas, la etapa del técnico uruguayo en el Benito Villamarín, un periodo breve que más allá de unos mediocres resultados y la preocupante situación en la tabla —sólo dos puntos por encima del descenso— ha dejado a la vista un problema de más difícil solución: la falta de identidad. Su lugar lo ocupará Víctor Sánchez del Amo, un entrenador que tras salvar al Deportivo durante dos temporadas consecutivas intentará aportar las ideas que a Poyet le han faltado.

Si de algo pueden quejarse los aficionados del Betis esta temporada es de aburrirse cuando ven a su equipo. Hasta el momento, los de Heliópolis han demostrado ser un conjunto plano, sin un plan definido, ni fiable a la hora de defender ni eficaz cuando tiene que atacar. Prueba de ello es que encaja el doble de goles de los que marca (22 frente a 11), un dato que evidencia que el Betis sigue repitiendo los mismos vicios que en temporadas anteriores. Es decir, fiarlo todo a las individualidades en las áreas. En este sentido, cuando el entramado defensivo no arropa a Adán y a Rubén Castro se le acaba la inspiración llegan los problemas. La consecuencia principal es evidente: seis derrotas, dos empates y tres victorias —únicamente una en el Villamarín—, un bagaje muy pobre para un equipo cuyo objetivo a principios de temporada era pisar puestos europeos y que, en cambio, va a sufrir para salvarse.

Para conseguir mantener al Betis en la Liga Santander, Víctor Sánchez del Amo se va a encontrar con un hándicap inicial, ya que ni éste es el equipo que él habría querido ni tiene un verano entre medias para implantar su idea. Lo que el ex técnico blanquiazul sí puede incorporar es esa riqueza táctica que se le vio en La Coruña a la hora de adaptarse al rival, explotando sus virtudes y minimizando sus defectos, y ese gusto por el control de los partidos que heredó de su aprendizaje cuando era ayudante de Míchel. Por lo tanto, parece evidente que su primera tarea debe ser buscar a esos jugadores que mejor interpreten su propuesta, pero a Petros y a Felipe Gutiérrez, por su rigidez, les falta calidad para dar fluidez a la distribución y ni el francés Jonas Martin ni Brašanac —quien sí dejó algún destello, por ejemplo, en Mestalla— parecen adaptados al ritmo y la complejidad táctica de LaLiga. En esta función será vital la figura de Joaquín, que a sus 35 años está siendo el mejor jugador del Betis en esta campaña, un futbolista más cerebral e intuitivo que en su plenitud y que a pesar de haber perdido la velocidad que le convirtió en el mejor extremo de España conserva una excelente técnica, imprescindible si lo que Víctor quiere es combinar y dominar algunas fases de los encuentros.

Otra de las prioridades del preparador getafense debería ser recuperar la confianza de jugadores que apenas han tenido presencia en los esquemas de Poyet. Especialmente significativos son los casos de Musonda y Ceballos, relegados a un segundo plano pese a ser dos de los futbolistas más desequilibrantes e imaginativos de una plantilla que no va, precisamente, sobrada de talento y a los que ahora se les abre un nuevo horizonte. Además, en el mismo plano psicológico, Víctor tendrá que descargar de responsabilidad a los citados Adán y Rubén Castro, una ecuación que sólo logrará despejar si evita sobreexponer al primero y rodear de socios al segundo. El papel que puedan jugar Sanabria —por el que el Betis desembolsó más de siete millones de euros— y Álex Alegría, la única noticia positiva del paso de Poyet por Sevilla, se antoja fundamental para acompañar al canario en la faceta goleadora, precisamente por sus perfiles diferentes pero complementarios al de Rubén.

Sea como fuere, lo que Víctor Sánchez del Amo necesita ahora es tiempo. Tiempo para trabajar con Torrecilla, tiempo para comprobar si sus centrales son capaces de sacar con limpieza el balón, tiempo para decidir si apostará por laterales largos como Durmisi  y tiempo para evaluar si el fondo de armario que le dan jugadores como Cejudo o Zozulya le responderá en el caso de que haya lesiones. Y su primer examen no será fácil: llega Las Palmas de Setién.

16/11/2016

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s