Silva 2.0

david_silva_2SERGIO MENÉNDEZ | Quienes se criaron con David Silva en Arguineguín, el pueblo de pescadores al sur de Gran Canaria que vio nacer al mayor de los tres hijos de Fernando y Eva, conocen bien la tenacidad, la osadía y la fuerza de voluntad que desde pequeño ha caracterizado a este ilusionista de ojos rasgados y lunar en la barbilla. Razel, el primo mayor que le inoculó la pasión por el fútbol, no olvida el día en que David se lesionó el brazo como consecuencia de un balonazo que recibió mientras hacía de recogepelotas en el campo de Santa Águeda. El chaval, que entonces tenía solamente cinco años, lejos de traumatizarse ante la constatación en la ternura de sus propias carnes de lo duro que resulta el fútbol, se mantuvo fiel a su idilio con el esférico. La escayola no iba a suponer ningún impedimento a la hora disfrutar del privilegio de presenciar fútbol en vivo. Le encantaba.

Aquélla fue la primera pero no la última vez que la profesión le sometería a examen. Era como si, cada cierto tiempo, a David se le requiriera para renovar los votos de su compromiso con la pelota, siempre en busca de una nueva evidencia que demostrara que lo de convertirse en futbolista de élite no era un capricho infantil sino un anhelo totalmente sincero. La prueba de fuego le llegó a los 13, cuando se vio obligado a abandonar su hogar y atender la llamada del Valencia, que le reclamaba para incorporarle a su cantera de jóvenes talentos. Sería a orillas del Turia donde se empezó a dar cuenta de que aquello no era como cuando Razel le llamaba para unirse a las pachangas que organizaba con sus amigos, todos mayores en edad, fuerza y tamaño que él, pero de los que siempre acababa marchándose con cierta facilidad. Para entonces, de hecho, Silva ya había acudido a las pruebas del Madrid, donde le descartaron por bajito.

A la presión, la competitividad y la rigurosa disciplina de entrenamientos, se le sumaban en su caso la soledad y la distancia con la familia. Pero era precisamente en los momentos de flaqueza de ánimo cuando salía a relucir la personalidad y el carácter heredados de las raíces asiáticas de su madre, empujándole más que nunca a hacer gala de su apodo y seguir trabajando como un verdadero ‘chino’ por hacer de su sueño una realidad.

Poco a poco y sin rechistar, Silva fue mostrando que iba en serio. Tras acabar de curtirse en Eibar y disputar sus primeros minutos en Primera división con el Celta de Vigo, el canario regresó de sus cesiones a Valencia a comienzos de la temporada 2006/07 para, finalmente, dar el salto al primer equipo, ponerse a las órdenes de Quique Sánchez Flores y seguir encandilando a propios y extraños gracias a sus extraordinarias facultades para leer el juego y servir de puente entre medular y delantera. Junto a Villa fundó una sociedad de la que surgieron una ristra de goles que permitieron al club mantenerse a flote en medio del estado de agitación que habitualmente existe en torno a Mestalla tanto en lo deportivo como en lo institucional. Hasta qué punto llegaría su sincronía con el asturiano que ambos se marcharon prácticamente a la vez de la ciudad, aunque con destinos muy diferentes.

El desafío de David consistía en ampliar las fronteras de su hechizo. Concretamente, a la facción celeste de Manchester, que no tardaría en sucumbir a sus encantos. Noel Gallagher, por ejemplo, llegó a reconocer que dejaría que Silva tuviera sexo con su mujer. Mark Ogden, redactor de The Telegraph, por su parte, le definió en su día como “un hombre invisible que gobierna el escenario”. En lo que a su papel con la Selección se refiere, sin embargo, parece que el nombramiento de Julen Lopetegui podría suponer la oportunidad de recuperar el protagonismo que en su día le fue concedido de la mano de Luis Aragonés y le fue arrebatado luego por Vicente del Bosque. Prueba de ello son sus actuaciones en los recientes encuentros ante Bélgica y Liechtenstein. Sunderland, Stoke, West Ham y, en última instancia, sus vecinos del Manchester United, también han podido confirmar el buen estado de forma que atraviesa el hombre al que Guardiola ha señalado como principal depositario de su confianza al frente de una entidad necesitada de refrendar con títulos muchos años de inversiones e ilusiones frustradas.

12/09/2016

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s