Cómo hemos cambiado

pep-mouMARIO BECEDAS | ¿O tal vez no? Guardiola y Mourinho, Mourinho y Guardiola, quemaron todo lo que adoraban y adoraron todo lo que quemaban. Hace cuatro años que el de Santpedor se fue del Barça y tres que el luso dejó el Real Madrid. Y, sin embargo, ¿qué ha cambiado? Mientras que Pep se marchó con el rostro torcido para siempre y sin pelo ya que perder, ‘Mou’ se fue de Chamartín sin poder conquistar ni una Champions allí, la más descarada osadía. En medio han tenido un retiro de desgaste en el que unos piensan que han crecido como entrenadores y otros pensamos que han profundizado en la locura que ya se llevaron de la Liga que partían en dos.

De aquellas primaveras de Clásico en que temblaba la tierra, nuestra televisión y nuestras manos en el sofá ha quedado el recuerdo que hace bola en la garganta y una rivalidad descafeinada que se salda de poco en poco insultando a Cristiano desde un lado, recurriendo a las contractualidades de Neymar desde el otro y, en caso de vacío por ambas partes, olisqueando la bragueta del Twitter de Piqué. Aunque igualados, o incluso superados, en títulos por Luis Enrique, Ancelotti o Zidane, la tierra quemada de Guardiola y Mourinho ha hecho que toda brizna que crezca no pueda ser igual, ni siquiera en las lejanas tierras a las que se han ido.

A nadie se le esconde que los yonquis de este duelo, o sea todos nosotros, queríamos que éste siguiera en la Premier. Por eso la marcha de Guardiola al Bayern fue un gatillazo generalizado que algunos no quisieron reconocer. Pep no pintaba nada en Múnich y con el tiempo así se ha confirmado. Convirtió aquello en un laboratorio en el que empezó a hacer malabares con los jugadores para reinventar el fútbol. En sus carnes probó que no es lo mismo alcanzar la perfección que mejorarla. Sus maratonianas jornadas de trabajo, sus alteraciones de once, su ajedrez cuántico de jugadores, su despacho con una bola de pilates, su barba blanca o las discusiones en diferido con los viejos teutones del Bayern. Todo era una tapadera para escapar, un esfuerzo baldío. Sólo alguien como Guardiola podía fracasar tan bien y hacerse querido en su marcha, que encima decidió él porque le llegó un reto mejor, el que todos queríamos.

Qué decir de ‘don José’. Ha sido el entrenador más determinante de la historia del Real Madrid. Nadie había conseguido meter esa cuña social en la grada. Arrampló con el símbolo Casillas y creó otros de barro como Arbeloa o Pepe. Sin ganar la Copa de Europa de blanco —y con fallos en semifinales— ha dejado adhesiones de por vida y una manera de pensar única. Su huída a Londres, donde purgó heridas contra viejos camaradas —ahí están el propio Pepe o Cristiano—, no dejaba de ser el balneario que le abría Abramovich para descansar de lo ocurrido en España y para preparar el asalto al United, su gran meta. Todos los cromos que le ficharon, como a Guardiola en Múnich, eran los árboles que no dejaban ver el bosque. Al luso no pareció importarle ni que le echaran, él esperaba otra cosa.

La otra cosa fue el destino que cada uno escribe. En esta vida siempre hay dos personas destinadas a encontrarse. Guardiola y Mourinho, Mourinho y Guardiola, como dos ex dolidos, se buscaban y se evitaban, intentaban escapar el uno del otro, pero una fuerza incompresible les llevaba a toda velocidad a cruzarse de nuevo. Al final, será este fin de semana en Manchester —la reventa está a 750 euros— donde explote el mundo. Donde los dos mayores totalitarismos que ha generado el fútbol en su historia choquen de nuevo y en forma de derbi histórico. Dan igual las alineaciones, los fichajes, el puesto en la tabla, los sistemas, la enfermería, las tarjetas, las variantes, Txiki, el jeque, la familia Blazer o el maldito bluf que es la Premier. Nos la suda. Guardiola y Mourinho se enfrentarán tres años después —en aquella Supercopa de Europa de 2013 hubo pasión, que se lo digan a Ribéry, pero no ‘guerracivilismo’— y volveremos a tragar el tiempo perdido por la nuez. Se volverán a enfrentar dos maneras distintas de entender la vida y será 2009, 2010, 2011 otra vez. ¿De verdad hemos cambiado?

09/09/2016

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s