‘La extraña pareja’

zoco-glaria-pili-miliMARIO BECEDAS | No fue una película, pero también ocurrió en blanco en negro. En 1968 Gene Saks rodó para la posteridad ‘La extraña pareja’ con Jack Lemmon y Walter Matthau. No sabía que, unos años antes, un jugador del Real Madrid y otro del Atlético también compartieron apartamento, aunque con menos dolores de cabeza que la histriónica pareja de divorciados de la película.

Justo este año se cumplen 50 años de uno de esos episodios que nos recuerda Relaño cuando aparca la maldita actualidad. El medio defensivo del Real Madrid Ignacio Zoco salía del Bernabéu tras perder su equipo con el Atlético. Llevaba en el coche al otro ‘6’ del partido, a su rival, Jesús Glaría. Los aficionados gritaron, no lo entendían. Menos comprenderían aún que ambos compartían piso.

Sale a colación la anécdota porque esta semana el fútbol perdió a Zoco, días después de que Pachín nos recordase en estas mismas URLs que cabeceaba mejor Ramos y días antes de un derbi que demuestra que los jugadores ya no son hermanos. Pirri mismo, emblema blanco, contaba el martes con lágrimas de tinta que se enteró de la noticia en el homenaje al colchonero Arteche, fallecido hace cinco años.

Diamante de Osasuna, Zoco había conocido en su Garde natal a Glaría, cuarto hermano de la estirpe de futbolistas, que también veraneaba allí. Cuando llegó al Madrid en 1962, después de que le sacaran de un cine para firmar el contrato, como recuerda Pirri, Zoco se instaló en General Perón, muy cerca del Templo, en uno de esos pisos que proliferaron en el Madrid del franquismo: enorme y con patrona.

La tal era Doña Carmen, ‘La Pasiega’, mujer de antiguo futbolista, rememora Relaño. Tan bien trataba a Zoco que éste ofreció a Glaría irse a vivir allí cuando el atlético vio que molestaba en casa de su hermana casada. Compartían baño, salón y guateques con las míticas Pili y Mili, pero no habitación. El colchonero voló del nido al casarse, pero Zoco permaneció fiel hasta que, ya retirado, se casó con la cantante María Ostiz.

Atrás dejaba una poblada carrera en el Madrid con el hito central de la legendaria Copa de Europa ganada por los ‘ye-yé’ en 1966. Una copa de la que, medio siglo después, Pachín casi no se acordaba, pero de la que Zoco se sabía aún las alineaciones de los rivales. Tan identificado se sintió siempre el navarro con sus colores, que, vuelve a contar Pirri, se retiró después del 0-5 de Cruyff en el Bernabéu.

Ahora que ha enfilado su último camino al túnel de vestuarios, Zoco, que ya lo era, se consagra como patrimonio inmaterial del fútbol y como recuerdo colectivo de aquellos que, pese a los colores, amamos este algo más que un deporte. Con Glaría esperándole desde hace años, el domingo, cuando el balón eche a rodar en el Calderón, la extraña pareja, allá donde esté, volverá a disfrutar junta de un derbi.

Foto: Zoco (izda.) con Glaría (centro) y las actrices Pili y Mili. Fuente: As Historia.

02/10/2015

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s