Invitaciones inesperadas

image

SERGIO MENÉNDEZ | 29 de junio de 1999. Estadio Defensores del Chaco, Asunción. Todo preparado en el escenario habitual de los partidos internacionales de la selección de fútbol de Paraguay para el inicio del partido inaugural de una nueva edición de la Copa América. A un lado, actuando como local, Perú, dirigida desde el banquillo por Juan Carlos Oblitas. Enfrente, saliendo desde el vestuario visitante, nunca mejor dicho, Japón, que completaba el grupo A junto al combinado franjirrojo, el país anfitrión y Bolivia. Brasil, México, Chile y Venezuela, por su parte, integraban el grupo B, mientras Colombia, Argentina, Uruguay y Ecuador hacían lo propio en el grupo C.

“¿Y qué pintaba Japón en una Copa América?”, se preguntarán, no sin razón, los lectores poco familiarizados con el formato de la competición. Lo mismo se podría pensar de México, dependiendo de la perspectiva a nivel geográfico que se tenga de las naciones que se asientan sobre el continente americano, considerado por la visión integradora de los holísticos como una porción de tierra unitaria, en total oposición a la teoría que defiende la subdivisión del territorio en tres grandes zonas (a saber: norte, sur y central). En lo que efectos federativos se refiere, de hecho, los aztecas se rigen por las normas de la CONCACAF, siglas de ‘Confederation of North, Central American and Caribbean Association Football’. Nada que ver, por tanto, con la CONMEBOL, acrónimo que designa a la Confederación Sudamericana de Fútbol, la institución que organiza la Copa América y aglutina a las federaciones de fútbol de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Uruguay, Venezuela y Perú. Diez miembros que desde 1986 están obligados por la CONMEBOL a participar en la competición. ¿El motivo? Las irregularidades que hasta entonces se habían producido a la hora de convocar a los participantes, algunos de las cuales habían decidido en momentos determinados tomar la decisión de presentarse o ausentarse de la cita en función de las posibilidades que tenían con respecto a sus rivales de realizar una buena actuación o el tipo de relación que mantenían con otras federaciones. En la edición de 1925, en Argentina, por ejemplo, únicamente Brasil, Argentina y Paraguay coincidieron en lo que todavía se conocía como Campeonato Sudamericano. Se trataba, en definitiva, de que la gente se tomará las cosas en serio y, de paso, otorgar una estructura fija a la Copa América.

La cuestión, por mucho que se les forzase a asistir, es que el torneo seguía sin resultar lo suficientemente atractivo con sólo diez selecciones. De ahí que, pasado un tiempo, se optará por invitar a cada edición a dos países, de tal forma que siempre se contase con doce participantes que se distribuirían en tres grupos de cuatro combinados que jugarían entre sí en una fase de clasificación inicial donde únicamente los dos primeros de cada uno, naturalmente, y los dos mejores terceros pasarían a cuartos de final. Entre los dos invitados que a lo largo de los últimos 22 años vienen acudiendo a la cita, México ha sido siempre un fijo, llegando incluso a estar a punto de proclamarse campeón en su primera vez en 1993 (Ecuador) y 2001(Colombia). De hecho, Luis García y Luis Hernández, ambos delanteros aztecas, se coronaron como máximos goleadores en 1995 (Uruguay) y 1997 (Bolivia), respectivamente.

Mención aparte merece la selección de Honduras, que participó junto a México y Costa Rica en 2001 en lugar de Argentina después que la selección albiceleste optará por renunciar a viajar a Colombia por el clima de inseguridad que se respiraba en el país y el temor a que las FARC pudiesen llevar a cabo un atentado terrorista. Y no se les dio nada mal a los hombres de la ‘H’, que acabaron terceros y llegaron a derrotar a Brasil en cuartos de final. En lo referente al resto de invitados, Costa Rica asistió en 1997, 2001, 2004 (Perú) y 2011 (Argentina); Estados Unidos lo hizo en 1993, 1995 (Uruguay) y 2007 (Venezuela); Japón acudió en 1999 (Paraguay); mientras que Jamaica ha sido elegida por primera vez en su historia para participar en la presente edición en Chile tras la negativa de China. Una verdadera lástima para los asiáticos, que al igual que le ocurrió en su día a España o Canadá, se están perdiendo la que seguramente sea la competición con mayor exotismo del panorama futbolístico mundial.

15/06/2015

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s