Squadra che vince non si cambia

MassimilianoAllegriJULIÁN CARPINTERO | La última vez que se cruzaron en un partido como éste Nedvěd, con su melena rubia al viento, cabalgó salvajemente en un sprint furtivo hacia uno de los fondos del vetusto Delle Alpi que hizo crujir la cadera de un Hierro al que, poco a poco, se le iban descosiendo las costuras de su figura. Hoy, el checo que a finales de aquel 2003 abrazaría el Balón de Oro, se sentará en las gradas del Juventus Stadium, mientras que el malagueño ocupará un lugar en el banquillo visitante junto a Carlo Ancelotti. Doce años después, ‘Juve’ y Real Madrid vuelven a encontrarse en unas semifinales de Champions League, pero ninguno es como aquel entonces. Especialmente la ‘signora’.

A priori era el rival menos fuerte de los cuatro equipos que se ganaron el derecho a estar en el bombo que, cuidadosamente, preparó el celebérrimo Gianni Infantino el pasado 24 de abril. Barça, Bayern, Real Madrid y ella. Casi por ese orden. La señora. Nada más y nada menos que el campeón de la Serie A por cuarto año consecutivo. Un equipo que se abrasó en el infierno del Calciopoli y regresó de donde pocos vuelven para tiranizar una competición que, a pesar de encontrarse un escalón mediático por debajo de las grandes ligas continentales, no ha perdido un ápice de competitividad. ‘La fidanzata d’Italia’, que en verano parecía abocada a la zozobra tras la renuncia del comandante Antonio Conte pero que, no obstante, encontró en Allegri un líder silencioso que ha sabido recuperar la personalidad y el carácter con los que la escuadra piamontesa conquistó la Copa de Europa en dos ocasiones.

Cuando Conte renunció a su puesto como técnico ‘bianconero’ aduciendo diferencias con la Directiva en lo que a política de fichajes se refiere la Juventus se vio suspendida en un barranco de lo más escarpado. No sólo se quedaban sin el entrenador que les había devuelto al lugar que por historia le correspondía en Italia, sino que a poco más de un mes para el inicio de la temporada no tenían un proyecto deportivo marcado por unas líneas maestras y las incorporaciones que había hecho el que sería el sustituto de Prandelli al frente de la ‘Nazionale’ quizá no le valdrían al inconsciente que osara comerse aquel caramelo envenenado. Y, contra todo pronóstico, el elegido fue Massimiliano Allegri, que además de tener pasado ‘rossonero’ carecía de la carga simbólica de un mito como Conte, respetado por sus jugadores y venerado por los ‘tifosi’. Pero, pragmático como siempre ha sido, el técnico livornés abrazó un dicho tan italiano como sensato: “Squadra che vince non si cambia”. Y decidió no tocar nada.

Probablemente el mayor legado que ha dejado Conte en su etapa en la Juventus sea la implantación del sistema 3-5-2, un método de juego que Allegri ha mantenido y que le permite defenderse con siete u ocho hombres y atacar con otros tantos sin que el equipo se parta en ningún momento. Para ello son fundamentales los carrileros, en constante movimiento, muy profundos a la hora de buscar la línea de fondo y agresivos cuando el objetivo es recuperar la posesión. Un papel que interpretan a la perfección el suizo Lichsteiner, por la derecha, y el argentino Pereyra —que se perfila como titular por delante de Evra—, por la izquierda, gracias a estas cualidades que, por si fuera poco, hacen que los laterales rivales, en este caso Carvajal y Marcelo/Coentrão, sean mucho más cautelosos en sus subidas para no descuidar su espalda. Flanqueados por ambos aparece la zona nuclear de la ‘Juve’, una terna que aúna inteligencia, potencia, fuerza, sacrificio, calidad y mucho gol, y que hoy formarán Pirlo, Vidal y Marchisio ante la lesión de Pogba. Del futbolista italiano más trascendente de la última década poco se puede decir a estas alturas que no se haya dicho ya, al tiempo que Vidal parece haber recuperado su mejor tono en el momento más importante de un año en el que no ha lucido como acostumbra y Marchisio vela armas para la batalla.

Un paso por detrás, el Real Madrid encontrará un bosque de juncos casi infranqueable, espeso y áspero, compuesto por Barzagli, Bonucci y Chiellini, un trío de centrales contundentes y sobrios, muy poderosos en el juego aéreo, que juntos se convierten en zagueros de primer nivel pese a las dificultades que puedan encontrar para sacar el balón jugado —aunque para eso ya está Pirlo—. Y, por supuesto, a un Buffon en el ocaso de su carrera, menos determinante que en sus años de esplendor, pero con el aura del gran Zoff, capaz de suplir las (pocas) carencias que pueda tener gracias a una confianza y una personalidad arrolladoras que le legitiman para seguir portando el brazalete de capitán con la aprobación unánime, casi litúrgica, de todos los estamentos de la entidad y de la grada.

Por si todo esto fuera poco, en la punta de lanza se adivina la figura de un diablo que vive los mejores días de su carrera. Porque Tévez pelea, corre y presiona, pero además golea y se asocia a las mil maravillas con Morata, veloz e intuitivo, que cuenta los minutos para demostrarle a Ancelotti que merecía más. Incluso si el plan de Allegri no siguiera los cauces previstos, éste podría echar mano de Llorente para intentar colgar balones en largo y explotar uno de los mayores hándicaps del actual campeón: las jugadas a balón parado, aunque para minimizar su daño Ramos, Pepe y Varane volverán a ser de la partida.

Después de todo, no queda tan claro que el Real Madrid tuviera tanta suerte en el citado sorteo. Además, la Juventus es un equipo que históricamente se le ha atragantado —más allá de la final de Ámsterdam— e Italia se vuelve territorio tremendamente hostil cuando los blancos tienen que disputar una eliminatoria continental. De hecho, hace 28 años que el rey de Europa no es capaz de eliminar a una escuadra transalpina a doble partido. Para ambos, el camino a Berlín empieza en Turín. Igual que la noche en que Nedvěd desvencijó al pobre Hierro.

05/05/2015

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s