La imprudencia de Samir

imageSERGIO MENÉNDEZ | Existe un chascarrillo que goza de bastante aceptación entre los hombres y vendría a decir que la fórmula más efectiva a la hora de enfrascar el odio consiste en esperar a que una mujer a la que recientemente se ha comunicado la firme intención de poner fin a una relación de pareja se sobreponga a la decepción inicial que provoca la ruptura y empiece a compartir con terceras personas los motivos que han conducido a esa situación de no retorno. Según esta hipótesis, no habría en el mundo posibilidad de asistir a una fuente de ira recalcitrante que se pueda comparar en intensidad y poder de devastación a un ejemplar de hembra que ha dejado fermentar la frustración de verse desamparada por la persona en la que veía su media naranja. Fruto de la mutación que la acción del agente cronológico desencadena en ese proceso, tarde o temprano se terminaría originando en un punto no determinado de las coordenadas de la psicología femenina un foco de rencor hacia su antigua pareja que ni la llegada de un nuevo amor podría sofocar por completo. Sería, en esencia, un proceso que Yoda resumiría como el camino hacia el lado oscuro de la mujer.

No se contempla, en ningún caso, si los argumentos que esgrime la parte contraria se ajustan o no a la realidad porque no es relevante. Independientemente de la naturaleza de las razones en las que estriba la disolución, el grado de sensibilidad con que se transmitan o, incluso, si las circunstancias hacían previsible el fatal desenlace, el método trata de justificar su infalibilidad en la enorme magnitud de los daños que sufre la autoestima femenina ante los hechos que se le exponen. No se trata, naturalmente, de una teoría universal, pues hablamos de sabiduría popular masculina, no de matemáticas, y este tipo de pildoritas, en la medida que se encuentran condicionadas por las particularidades propias de cada caso, no conviene tomarlas nunca como verdades absolutas. Sin embargo, se han registrado experiencias que otorgarían validez al postulado que nos ocupa. La ultima tiene como protagonista a Irina Shayk, que dos meses después de que se hiciera más o menos oficial su ruptura con Cristiano Ronaldo, se desmarca ahora con una declaraciones que destilan su resquemor hacia el jugador portugués. Considerada una de las mujeres mas explosivas y despampanantes de la creación, ejemplo de discreción siempre que la prensa ha intentando que sacara a relucir los trapos sucios de la relación que le unía al futbolista, la modelo rusa ha decidido despegar sus carnosos labios y romper su silencio para reconocer que el delantero del Real Madrid le hacía sentir “fea e insegura”, según sus propias palabras.“Quiero un hombre fiel, honesto, un caballero que sepa cómo respetar a las mujeres. No creo en los hombres que nos hacen caer y sentirnos infelices, porque eso no es de hombres, sino de niños. Pensé que había encontrado ese hombre ideal… Pero no”, ha añadido esta lectora empedernida de Fedor Dostoievski, que después de haberse visto relacionada sentimentalmente con los cantantes Marc Anthony y Romeo Santos, parece haber encontrado su nuevo refugio entre los rocosos brazos del actor Dwayne Johnson.

Menos mal, a juzgar por lo que se ha podido saber, que el único error que cometió el bueno de Cristiano fue preocuparse en mandar un peluquero a peinar su estatua de cera en Madrid antes que dedicarle a Irina las atenciones que una mujer de su talla y voluptuosidad se merecen. ¿Hasta dónde hubiera llegado su rajada en caso de haber sido víctima de una humillante infidelidad? La pregunta podría hallar su respuesta en Anara Atanes, cantante y modelo de raíces españolas y pasaporte británico, prodigio de la naturaleza, bandera de la mujeres raciales y, hasta nueva orden, novia de Samir Nasri. Y es que el binomio podría romperse a raíz de unas imágenes publicadas por una revista francesa del corazón donde se puede ver al centrocampista del Manchester City en actitud cariñosa con la actriz norteamericana Lindsay Lohan, que habría hecho escala en París durante su sempiterno viaje entre Londres y California para dejarse caer por Raspoutine, club de moda en las noches de la capital gala, y beberse el Sena en compañía del futbolista. En caso de confirmarse el desliz, estaríamos en condiciones de constatar que la falta de acierto que viene demostrando el jugador sobre el terreno de juego de un tiempo a esta parte ha trascendido a su vida personal. Sólo Jude Law, que tuvo que ver cómo Sienna Miller le hacía pagar con un cuantioso divorcio el par de revolcones que se pegó con la niñera, habría cometido una imprudencia similar. No tanto por los encantos que reúne la bellísima Anara, sino por los riesgos que entraña convertirse en el blanco de las iras de una mujer que, haciendo gala de una fidelidad ciega a su hombre, puso el grito en el cielo cuando Didier Deschamps decidió no incluir a Nasri en su convocatoria para el Mundial de Brasil despachándose a placer a costa del seleccionador galo. “¡Que se jodan Francia y Deschamps! ¡Vaya entrenador de mierda!”, comentó en Twitter en unas declaraciones que le costaron una denuncia por injurias y le habrían valido a cualquiera para cuidarse de no enfadarla lo más mínimo. Teniéndolo en cuenta, no estaría de más que Nasri empezara a rezar lo que sepa.

16/03/2015

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s