‘Je ne suis pas Charlie’

abdel-el-kaoutariÁLVARO MÉNDEZ | Aunque a priori lo parezca, éste no es otro de esos artículos que han circulado por las redes sociales culpando a la —por desgracia— ya celebérrima Charlie Hebdo y a otras revistas satíricas por extralimitarse en la libertad de expresión. No es el objetivo tampoco realizar una defensa a ultranza de la publicación ni de su derecho a publicar todo tipo de artículos y caricaturas sean o no ofensivas para quienes profesan una fe determinada o una ideología política precisa. En cambio, sí merece la pena analizar el comportamiento de un futbolista francés que rompió radicalmente con todas las manifestaciones que se celebraron el fin de semana pasada en solidaridad con las víctimas del brutal atentado cometido por los yihadistas en París el 7 de enero.

En todos los campos de fútbol al norte de los Pirineos, tanto en la Ligue 1 como en la división de plata del fútbol galo, se guardó un minuto de silencio y la práctica totalidad de jugadores portaron brazaletes negros junto con camisetas que tenían inscrito el lema ‘Je suis Charlie’ o similares. Sin embargo, Abdelhamid El Kaoutari decidió no hacerlo, una actitud que chocó radicalmente con la de sus compañeros de equipo del Montpellier y la de los 20.000 aficionados que poblaron las gradas del Stade de la Mosson.

El hecho de que los de Rolland Courbis vencieran 2-1 al Olympique de Marsella de Marcelo Bielsa y les hicieran perder el liderato quedó en anécdota después de los 90 minutos. El zaguero francés de origen marroquí acaparó todas las miradas al término del encuentro y hubo de verse con periodistas que le preguntaron, lógicamente, por su negativa a ponerse la camiseta en apoyo a los asesinados. Su breve explicación fue clara y concisa aunque, quizá, insuficiente para quienes le pedían un mayor compromiso con la causa: “Llevaba la camiseta debajo de la camiseta del equipo. No quiero mezclar fútbol y religión, pero para mí lo primero es el Islam”.

El joven defensa, fijo en el once de ‘la paillade’, afirma que lee el Corán antes de cada partido, asiste periódicamente a la mezquita y celebra el Ramadán. Algo que no es nada extraño, ya que un 8 por ciento de la población francesa es musulmana debido, sobre todo, a la inmigración magrebí que se viene produciendo desde los años 70. Y es que El Kaoutari no es el único. Al igual que en el resto de campos de la vida en el país vecino, el fútbol galo está lleno de jugadores de origen norafricano que profesan la fe islámica, como Zinedine Zidane, Karim Benzema o Samir Nasri.

Por lo tanto, ¿a qué se deben las críticas que ya caen sobre la cabeza de El Kaoutari? Quizá lo que se exige a un personaje de relevancia es contundencia. Una condena firme al radicalismo, sin ambages, en una demostración clara de que existe un compromiso con el país donde juega. Firmeza para no dar lugar a dudas y no posiciones ambiguas . Al fin y al cabo, lo que se le pide es lo mismo que Ahmed, el policía musulmán de origen árabe que murió en el asalto a la redacción de Charlie Hebdo. Y ahí justo es donde reside la diferencia entre un héroe y un villano.

16/01/2015

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One thought on “‘Je ne suis pas Charlie’

  1. Por un día sí fui Charlie Hebdo para luchar contra el terrorismo islamista asesino.. Lógicamente el resto de los días no soy Charlie porque no comulgo con sus propósitos de burlas indiscriminadas. ¡Muy buen artículo!

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