Mandžukić

mandzukicMARIO BECEDAS | Sufrido de acero, torva mirada, espalda oceánica, percherón del Atlético y soldado del Cholo, Mario Mandžukić llegó al Vicente Calderón para ser directamente arrojado al agujero que había dejado Diego Costa. Nadie le iba a dar nada, todo lo tendría que conseguir por su propia cuenta.

Lobo solitario del área, faro que ilumina el horizonte a los centrocampistas y encantador de defensas manteniendo el balón hasta que hacen la cobertura los rápidos, Mandžukić sabía que empezaba de cero y que lo iba tener todo, si no en contra, tampoco a favor.

Víctima de Comunio, sus jornadas con gol podían acabar con una pica y cinco puntos: una tiranía de los cronistas que no hace bien a nadie. Aterrizaba en un equipo labrado, esculpido, rocoso, con poco gol, con mucho golpe. Una selva a priori idónea para un tronco como él, pero también una emboscada hostil.

‘Poli’ malo desde que le pusieron a Griezmann‘poli’ bueno— a su vera, como si fuera una especie de compañero y protector, un veterano para cuidar y guiar al ‘Principito’ rubio. Se estrenó marcando al Real Madrid, todo un gesto a la afición. Su trabajo sostiene a un ‘Glorioso’ reenganchado a la Liga y sereno en Europa.

Vino sin aval y su pasado se pierde en la espuma del fútbol desde que fue alfil en el ajedrez rojo de Croacia, apareciendo en diagonal para hacer jaque a los rivales en su prolija Eurocopa de 2012. Repetiría detonaciones en el Mundial de este año en Brasil. Ha mojado en los dos máximos torneos de selecciones: quién le puede contar eso a sus nietos.

Cuando el Wolfsburgo se le quedó estrecho para sus tamaños hombros, Mandžukić recibió la llamada del Bayern, el último escalafón en la meritocracia de la Bundesliga. Rozó el idilio, desbancó a Mario Gómez y… llegó Guardiola. Amigo de mimar a los centrocampistas porque él lo fue, los delanteros se le mueren de frío a Pep. Y así nuestro protagonista, que encima oía los pasos de Lewandowski cerca del Allianz, no tuvo más remedio que encontrar salida.

Se partió la nariz por el Atlético en el infierno griego, corona el andamio de Simeone, ha marcado en Liga y Champions y en tres meses ya cuenta con un hat-trick. Además, es el último en la mágica estirpe de ‘nueves’ colchoneros tras el éxodo del ‘Niño’: Forlán, Agüero, Falcao y Diego Costa. ¿De verdad se le quiere exigir más?

11/12/2014

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s