Parténope llamando a Ulises

imageSERGIO MENÉNDEZ | Su llegada a Nápoles se produjo durante el mercado de fichajes del verano de 2013. José Callejón abandonaba las filas del Real Madrid y ponía rumbo al sur de Italia a cambio de un desembolso cercano a los diez millones de euros. La salida de Lavezzi al Paris Saint-Germain al clausurarse el curso anterior y el hecho de que Cavani decidiera seguir sus mismos pasos una temporada después originaba en la delantera del equipo transalpino un vacío de poder muy difícil de rellenar. No en vano, tanto el argentino como el charrúa se habían constituido en grandes figuras del vestuario y los artífices principales del resurgir de una entidad que desde su vuelta a la Serie A hace ya más de siete años no ha parado de crecer. Hasta tal punto ha sido así que incluso llegaron a finalizar la campaña 2012/13 como segundo clasificado justo por detrás, naturalmente, de la todopoderosa Juventus, a quienes ya habían conseguido derrotar en contra de todo pronóstico durante la la final de la Coppa Italia de 2012. Una empresa lo suficientemente sufrida como para renunciar a seguir progresando sólo por un par de bajas, por dramáticas que parecieran.

Aprovechando, a su vez, que la marcha de José Mourinho al Chelsea desencadenaba en los despachos del club merengue un proceso de renovación más que obligatorio, Aurelio De Laurentiis se decidió a pescar en las turbulentas aguas de Concha Espina a fin de realizar las contrataciones que fueran necesarias. Al fin y al cabo, la venta de Cavani había depositado en las arcas del conjunto celeste una buena cantidad de dinero. Y no le fue nada mal al productor cinematográfico, pues sólo tuvo que pagar 57 de los 64 millones de euros que había recibido por despojarse del uruguayo para hacerse con los servicios, ni más ni menos, de tres jugadores. A saber: Higuaín, Raúl Albiol y el propio Callejón, que, si bien no contaba con el cartel de goleador de ‘El Pipita’ ni de los honores de campeón del mundo de ‘El Chori’, ha demostrado con el paso del tiempo que Rafa Benítez no se equivocaba cuando pidió de forma expresa su incorporación. Fue, de hecho, el primero de todos en ser presentado con su nueva camiseta. Por tanto, quienes pensaron en su día que 12 millones de euros suponían un dispendio desproporcionado por ‘Calleti’, no han tenido más remedio que tragarse sus propias palabras al comprobar cómo en apenas una temporada este ilustre ciudadano de Motril rentabilizaba con creces la inversión inicial a base de mucho sudor y, sobre todo, tantos. Porque es Nápoles donde José ha sabido recuperar esa confianza y faceta goleadora que le hicieron despuntar en el Espanyol de Pochettino y que su paso por el Real Madrid había difuminado un poco debido a su rol de eterno suplente o como caballo de carreras del entrenador. Incluso el mismísimo Higuaín se ha visto relegado en su papel de hombre de referencia del equipo e ídolo de los ‘tifosi’ en favor de su compañero, que selló la reciente victoria de su club frente a la Roma en el denominado ‘Derby del Sole’ y es actual pichichi del Calcio con ocho dianas. Un logro que, como mínimo, bien podría valerle una llamada a la próxima convocatoria de Vicente del Bosque para el partido de clasificación para la Euro 2016 del próximo 15 de noviembre frente a Bielorrusia y el amistoso que España jugará tres días después contra Alemania.

Y es que no sabe Callejón qué otros méritos le restan por hacer para ganarse la llamada del Marqués. Ahora que el descalabro sufrido en el pasado Mundial va a obligar a poner en marcha lo que el propio seleccionador ha dado en llamar una “transición dulce” refiriéndose a la portería, no puede existir ocasión más propicia para convocar a gente que todavía no ha tenido la oportunidad de demostrar su valía. En ese sentido, sucesos como la retirada de Villa, el declive de Fernando Torres y las dudas que suscitan los Soldado, Llorente o Negredo han dado alas a Diego Costa y han conseguido acabar con el inmovilismo que se había instalado en la delantera del equipo y han abierto la veda a la incorporación de nuevos valores como Paco Alcácer o Rodrigo y jugadores no tan mediáticos pero sí efectivos. Es el caso, por ejemplo, de Raúl García, y lo podría ser del propio Callejón, que a día de hoy debería figurar por delante de Pedrito o David Silva a la hora de acudir con el combinado nacional. Ya no sólo por sus cifras goleadoras, que también, sino porque su velocidad, regate, capacidad de desborde y habilidad en línea de fondo constituyen opciones interesantes frente a esa tendencia a recrearnos en el toque que venimos padeciendo últimamente y que tanto nos lastra cuando el partido llega un punto de no retorno y termina atascándose.

Sería de justicia, por tanto, que Vicente del Bosque se librase de esa coraza de Ulises que parece portar consigo al hacer las convocatorias y haga caso de una vez por todas a los cantos de sirena en forma de goles que le llegan a esa especia de Ítaca que sería su despacho en Las Rozas desde Parténope, matrona de la ciudad de Nápoles, implorando que le conceda la alternativa al bueno de Callejón. Quizá si se deja seducir por sus virtudes minimice los riesgos de que se repita lo ocurrido en Brasil y se evite la posibilidad de un nuevo naufragio.

03/11/2014

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s