Un niño grande

imageSERGIO MENÉNDEZ | Si existe un terreno fértil para la fructificación de anécdotas en lo relacionado con el fútbol, disciplina ya repleta de por sí de curiosidades, son las concentraciones de las selecciones y los clubes. Ya sea por la necesidad de matar el tiempo y prevenir el embotamiento a lo largo de los inmensos vacíos que se producen entre las charlas técnicas, el repaso en vídeo a la estrategia, las firmas de autógrafos y ruedas de prensa o por esa frialdad tan típica de los hoteles que obliga a los jugadores a emprender la búsqueda de un ambiente más familiar y hogareño, en numerosas ocasiones esos grupos humanos se convierten en el perfecto caldo de cultivo para que se propicien los episodios más sonrojantes que se pueden contemplar en este deporte fuera de los estadios.

Le ocurrió, por ejemplo a Garrincha, en el transcurso del Mundial disputado en Suecia el verano de 1958. Se encontraba la Selección brasileña dando uno de los muchísimos paseos que se suelen dar para aprovechar las jornadas de descanso conociendo la ciudad de turno y realizar compras cuando, de vuelta en el cuartel general, el legendario punta de Botafogo se propuso sorprender a todos al mostrar la modernísima y flamante radio-transistor que acababa de conseguir a cambio de 100 dólares de los de la época. Tanto se esmeraba el bueno de ‘Mané’ en justificar el desembolso ante sus compañeros recitando todas y cada una de las funciones que su nueva adquisición era capaz de desempeñar que un masajista quiso rebajar su nivel de entusiasmo y, de paso, tomarle un poco el pelo comentándole lo absurdo de gastarse ese dineral en un chisme, por puntero que fuese, que sólo retransmitía en sueco si no iba a entender ni papa. Mosqueado, el futbolista se apresuró a comprobarlo y viendo que, efectivamente, todas las emisoras que sintonizaba le sonaban raro se dio cuenta del espantoso ridículo que había protagonizado. Lejos de parar y descubrirle el pastel, decidió el masajista sacar tajada de la ingenuidad de su disgustado amigo y ‘sacrificarse’ por él y compensarle de alguna forma el pésimo negocio que había cerrado ofreciéndole 40 dólares por la radio. Garrincha, por supuesto, dijo sí.

No obstante, no quedará esta anécdota a ojos de la historia como la más vergonzosa jamás vivida durante una concentración de la ‘canarinha’. Puede que de ningún otro equipo, de hecho. Justo cuando creíamos que Gerard Piqué constituía la mayor eminencia en el campo de las bromas pesadas, ha tenido que llegar Maicon para enseñarnos que estallar bombas fétidas a 30.000 pies de altura y en zonas mixtas es un juego de niños.  De niños pequeños

“Grave acto de indisciplina”. Así justificó Gilmar Rinaldi, coordinador de selecciones de Brasil, la exclusión del actual jugador de la Roma de la primera convocatoria de Dunga en su segunda etapa al frente de la absoluta y la consiguiente permuta por Fabinho, lateral derecho del Mónaco, de cara a su partido del martes pasado contra Ecuador. Genial, pero… ¿qué hizo exactamente? Nadie lo sabe con certeza. En este sentido, el hermetismo de la Confederación ha sido total y se desconoce la versión oficial de los hechos, pero los rumores, como es natural, no tardaron en sucederse. A cual más rocambolesco. Porque lo que empezó como una simple demora en el cumplimiento del toque de queda que el entrenador había establecido después de consentir que sus chicos saliesen a divertirse tras vencer a Colombia fue incorporando por minutos dosis de morbo hasta revelarse que el defensa pudo incluso hacer acto de presencia, al igual que su compatriota Robinho a sus últimos entrenamientos con el Real Madrid, dejando una estela con forma de ‘S’ a su paso. Sin embargo, todo apunta que el motivo real reside en una posible ‘travesura’ de Maicon a costa de otro futbolista. De momento se ignora si la víctima fue Elías, de quien se dice que pudo ser pillado manteniendo relaciones sexuales con su compañero de habitación o que Maicon le gastó una broma al extender leche y pimienta sobre su trasero cuando dormía e informarle por la mañana que cuatro hombres le habían violado durante la noche o si, como la mayoría presume, lo fue David Luiz al reparar en que el contenido de su bote de champú se trataba en verdad del producto de una eyaculación de su ingenioso colega.

Sea como fuere, lo cierto es que la inmadurez ha supuesto para Maicon renunciar definitivamente a volver con Brasil. Una auténtica lástima, pues el nuevo seleccionador había reforzado la confianza que Scolari le transmitió al alinearle de titular en varios encuentros del reciente Mundial pese a superar, por mucho, la media de edad del combinado. Fin a esa segunda juventud que parecía estar disfrutando con la pentacampeona. Pobre. No le queda ni el consuelo de juntarse con Garrincha a escuchar los partidos por la radio.

15/09/2014

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s