Huérfanos de Champions

LegiaÁLVARO MÉNDEZ | El pasado 1 de septiembre se cumplieron 75 años de uno de los momentos que cambiaron la historia. Aquel día las tropas de Adolf Hitler ejecutaron milimétricamente la operación ‘Fall Weiss’ y sepultaron la frontera polaca dando inicio a la Segunda Guerra Mundial. Gracias a la diplomacia secreta del pacto Ribbentrop-Molotov de no agresión, la URSS se lanzó a la conquista del este de Polonia, engullendo a una nación que agonizó durante semanas martirizada por el nazismo y el comunismo. Los seis años siguientes fueron un bombardeo permanente que concluyó con la aniquilación de todo un país que sólo pudo resucitar una vez terminada la contienda.

Salvando las distancias, claro está, el fútbol polaco vivió la semana pasada una humillación similar a manos de la gran potencia balompédica del viejo continente, la todopoderosa UEFA. Sin embargo, esta vez no fue a causa de los ataques que proceden del exterior, sino por una debilidad propia, una maniobra catastrófica de consecuencias dantescas que sólo podría denominarse de una forma: despiste estrepitoso.

En el partido de clasificación para la fase de grupos de la Champions League, el histórico Legia Varsovia se enfrentaba al Celtic de Glasgow en busca de un puesto en la élite europea. Cuando el partido de vuelta enfilaba su recta final, el técnico Henning Berg daba entrada al campo a Bartosz Bereszyński en sustitución de Michał Żyro cuando los polacos ganaban con un plácido 0-2. Unido al 4-1 conseguido en Varsovia, el Legia finalizaba la eliminatoria con un imponente 6-1 en el global que le daba la clasificación directa. Pero un error fatal apartó a los ‘legionarios’ de la gloria.

Convocado para la vuelta, Bereszyński estaba sancionado y, por lo tanto, no debía ni siquiera haberse sentado en el banquillo visitante. Los cuatro minutos que el jugador estuvo sobre el terreno de juego fueron más que suficientes para que la UEFA castigara al club y diera por perdido el partido por 3-0. Y, ahora, echen cuentas. En efecto, el resultado final de la eliminatoria fue de 4-4, pero el valor de los goles logrados fuera de casa dio la clasificación al Celtic en detrimento de un Legia de Varsovia que jamás olvidará aquel inocente cambio en el minuto 86.

Así, el diez veces campeón de la Ekstraklasa —nombre con el que se conoce al campeonato liguero polaco— quedaba fuera del bombo de la Champions, algo que había logrado por última vez en el año 1995. De hecho, esa misma temporada el Legia de Varsovia consiguió imponerse a Blackburn Rovers y Rosenborg para llegar hasta los cuartos de final. Pero fue entonces cuando el equipo del Ejército polaco se vio superado por el poderío ofensivo de aquel Panathinaikos liderado por el —cosas del destino— también polaco Krzysztof Warzycha.

Desde entonces, el Legia de Varsovia sólo ha coseguido superar la fase de grupos de una gran competición europea en una ocasión. Hace dos años logró el pase para los treintaidosavos de final de la Europa League, aunque cayó ante un Sporting de Portugal que alcanzó las semifinales. Sin embargo, la tragicomedia que les llevó a despedirse de la lucha por la ‘orejona’ dejó un epílogo agridulce, que no es otra cosa que la clasificación para la Europa League. Quizá sea esta migaja de suerte la que sea capaz de envalentonar a toda una plantilla que lleva en el pecho un escudo que está a dos años de celebrar su centenario. Y es que no son pocos precisamente los que anhelan el retorno al balompié europeo de los grandes clubes del otro del Telón de Acero.

05/09/2014

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s