Guardia Vieja

argentinaMARIO BECEDAS | ‘Salió del sórdido barrial buscando el cielo…’ una vez más la Argentina, seleccionado siempre en la pugna, preso de su eterna ambición y candidato a la piel muerta del fútbol. Cautivo de sus predios —su cancha universal, esquiva y ratonera— abandona el arrabal encomendándose a la dinámica de lo impensado, al papel arrugado de Dante Panzeri, anhelando perpetuamente que de algún modo la Historia empuje la bocha hasta la cal última.

‘Conjuro extraño de un amor hecho carencia…’ a base de olvidos y profundos lamentos. Es la del hincha ‘argento’ una filosofía que comienza por su extremo, como el viaje inesperado que emprende el bandoneón sin saber que invariablemente tendrá que replegarse. Es una pasión que toca, no se elige. Como le ocurrió a Messi, desvelo de la patria entre judicaturas y arcadas, dinamo imprescindible, tela sagrada pero deshilachada tras ser confeccionada bajo el ‘10’ que se enfundó Dios.

‘Que abrió caminos sin más ley que su esperanza…’ como bien conoce el viejo Sabella, DT de duro laburo, que pide comunión y agrupación. Que tiró de orgullo dejando fuera a Willy Caballero, meta necesario para rascar el oro de Maracaná, y halló un combinado partido, con un centro del campo tocado, chico, dudoso. Maltrecho. Sin un Banega repudiado, con un Mascherano entregado pero masacrado, con un Gago inexistente o con el santo interrogante de Enzo Pérez. Un abismo que deberá sortear la zaga al colgarla en lo más alto del semillero, donde tendrán que brillar inapelablemente las estrellas.

‘Mezclas de rabia, de dolor, de fe, de ausencia…’ que son sus anuncios, quilomberos de lunfardos, antes de los Mundiales. Repasando una historia con dos hitos más separados entre sí de lo que creen. Con el milagro político del ’78 y con Maradona levitando en el ’86. Dos hijos que quieren hacer hermanos, pero que no lo son. Si antaño Argentina perdonó enviando a imberbes con Pedernera, como nos cuenta Juli, desde que el Diego cantase el hijos de puta en el trampero ’90 de Bilardo, el ridículo patente no sobrepasa los cuartos.

marado90

‘Llorando en la inocencia de un ritmo juguetón…’ como aconteció con los equipos cojos en los que el Diego fue capturado por sustancias, Batistuta lloró de todo menos goles, Simeone hizo el ‘toco misho’ a Beckham para luego morir igual, Bielsa no superó el ocho cortado de la primera fase o la Alemania púber era bestia negra por dos tiempos.

‘El choclo’ es el tango herido, capítulo del mal, que supura esta estrofa y que la Argentina, no anciana pero sí Guardia Vieja, aguarda en este Brasil hostil, reguero de fuegos primitivos, donde al cartel de ‘Bienvenidos campeones’ le quitaron los amarillos la segunda palabra en el barracón albiceleste.

Será la lucha de un imperio construido en torno a Messi contra la reclamación histórica. Una cohorte de europeizados atacantes como ‘Kun’ Agüero, Higuaín o Di María para que ‘La pulga’ brinque de nuevo en lo que han alicatado como su última gran oportunidad de alcanzar, en medio de la rayadura, el éxito, travesía redentora que comienza con Bosnia, Irán y Nigeria.

Con Romero en el arco, con Garay como puntal en el paso atrás, con todo el yin y el yang tras la central y, por supuesto, siempre favorita, la sin par Argentina pone un pie en la melancolía, esperando que al otro le llegue el balón. Y Brasil.

12/06/2014

Imagen Maradona: Wikimedia Commons

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s