Mañana nunca será como ayer

Bayer-UerdingenFIRMA DE SHARK GUTIÉRREZ | “Lo bueno y breve, dos veces bueno”. Al menos, eso es lo que dice el refranero popular. También se podría aplicar a las redes sociales, dónde la inmediatez y lo conciso se cruzan para comunicarnos unos a los otros. Sin embargo, la brevedad no es algo que favorezca a un proyecto a largo plazo, sino todo lo contrario. Durante la época en que Alemania eran dos, las empresas y el fútbol estrechaban lazos comerciales. Casi a la vanguardia de Europa, el estado teutón fue de los primeros lugares en el mundo donde se estilaba la publicidad en las camisetas de los clubes de fútbol. Este hecho hacía mucho más financiable el profesionalismo de entonces y fue el preludio de lo que tenemos hoy en día.

Una de las primeras —y más vanguardistas— empresas fue la farmacéutica Bayer. Ésta fundaría el Bayer 04 Leverkusen y se anexionaría  —cual estado— al FC Uerdingen 05 mediante fusión. Corría la década de los 50 y aún no existía la Bundesliga; sin embargo, los alemanes —casi siempre los más innovadores en todos los aspectos— ya daban los primeros pasos hacia el profesionalismo. Mientras el Bayern de Múnich y el Borussia Mönchengladbach dilucidaban ‘tête a tête’ quién era el campeón de la República Federal, Krefeld situó a su equipo en laErste Bundesliga. Fue efímero —por premonitorio— ya que su época estaba aún por llegar.

Como quien avisa no es traidor, el Bayer Uerdingen se estableció en la máxima categoría mientras la Movida madrileña hacía acto de presencia en España. En el premonitorio año de 1984 —que daba nombre a la novela de George Orwell, las olimpiadas de Los Ángeles o el balón escurrido de Arconada en la Eurocopa que ganaron Platini y diez más— Krefeld situaba a su equipo en la élite del fútbol teutón. Ganarle al Bayern Múnich de Augenthaler, Pfaff o Lerby, no era poca cosa, y más si eso significaba entrar en Europa. La temporada siguiente —como si Tino Casal rompiera cristales con la vibración de su “Eloise”— el Bayer Uerdingen llegó a las semifinales de la Recopa de Europa tras eliminar a equipos como el Galatasaray o el Dynamo Dresden de la extinta RDA, en una eliminatoria emocionante que los pupilos de Karl-Heinz Feldkamp terminaron llevándose por un total de 7-5 (hoy en día, algo inusual e impensable) anotándose los siete goles en un partido de vuelta disputado en el Grotenburg Stadion.

Su enfrentamiento con los el Atlético de Madrid fue igualado y disputado. En Alemania hubo dos grandes protagonistas: el extremo (o volante) derecho Rudi Bommer y el portero Ángel Mejías. Parecía claro que los teutones se iban a volcar en busca de la remontada tras caer 1-0 en el Calderón. Bommer y Mejías se erigieron en los dos grandes héroes del encuentro, pues el centrocampista de banda derecha gozó de claras ocasiones, pero el Atlético terminaría alcanzando la final. No obstante, esa temporada quedaría para la historia: obtuvo la tercera plaza y participó en la Copa de la UEFA durante la 1986/87, aunque sólo alcanzaron la tercera ronda.

A día de hoy, y tras el abandono de Bayer en 1995, el equipo pulula por las ligas regionales del país, recordando con nostalgia y melancolía aquello que dice que “lo de mañana nunca será como lo de ayer”.

20/04/2014

Foto: http://www.dw.de

Shark Gutiérrez es experto en fútbol alemán.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s