En tu fiesta me colé

mateu_lahoz_1_recortadaSERGIO MENÉNDEZ | Resulta difícil pensar en un colectivo que haya acaparado más titulares en la prensa deportiva a lo largo de la última semana en el fútbol español que los árbitros. La ida de las semifinales de Copa del Rey entre Real Madrid y Atlético de Madrid colocó en el disparadero mediático a Clos Gómez, ajeno a la caricia que Arbeloa le regaló al tobillo de Diego Costa con los tacos de su bota y al proyectil del calibre 50 salido desde lo más profundo de la pituitaria de Pepe que Manuel Jabois comparó con el alumbramiento de un chivo. Hizo su aparición al día siguiente por el otro lado del cuadro el redundante González González, que no perdió la ocasión que le brindaron Barcelona y Real Sociedad de abundar en la nefasta labor de su colega maño al no cobrar un penalti de Mascherano sobre Carlos Vela que, lejos de suponer la expulsión del central argentino, desencadenó el primer tanto del rival y dio con el protestón de Íñigo Martínez en el vestuario.

Llegó entonces el turno de Liga y la cosa se desmadró con el clan Teixeira Vitienes en plan estelar. Empezó el pequeño Fernando, a cargo del choque entre Almería y Atlético de Madrid, que terminó de rematar la semana de los visitantes al permitir que Hélder Barbosa siguiese jugando después de llevarse por delante la rodilla y fastidiarle por completo el escafoides a Tiago y expulsar a un poco inspirado Aranzubia tras un inexistente agarrón a Zongo. Le siguió el domingo su hermano grande, José Antonio, juez de la contienda que el Sevilla libró frente Barcelona con victoria y liderato para los hombres de Martino merced a la remontada que inició Alexis en posición antirreglamentaria. Quienes acuñaron el concepto de ‘Villarato’ hablan incluso de alarma social y conspiración judeo-masónica perpetrada desde Santander y auspiciada por su paisano Sánchez-Arminio.

Hubo, sin embargo, un hombre que se erigió protagonista absoluto de la jornada. Sucedió en la sala de prensa del Estadio Municipal de Vallecas, una vez concluido el Rayo-Málaga donde el heroico Paco Jémez se impuso en un partido no exento de polémica que despertó la ira de su homólogo andaluz, el cascarrabias de nombre Bernd y pasaporte germano al que todo el mundo en la Costa del Sol llama cariñosamente ‘Chuster’. Recalcó el alemán en su comparecencia ante los medios castigando la actitud condescendiente de sus jugadores para luego, cuando se le terminó la autocrítica, emprenderla con el trencilla, a quien acusó de haberse inventado una pena máxima y dejarles toda la segunda parte en desventaja numérica. Fiel a la condición de estrella que viene asumiendo dentro del colectivo arbitral de un tiempo a esta parte, no podía ser otro que Mateu Lahoz el blanco del malhumorado Schuster, lengua carente de vello que vino precisamente a resumir el gusto del referí por los focos del modo siguiente: “Nuestro amigo Lahoz se mete en la fiesta encantadísimo. Es típico para él. Luego se inventa los penaltis, las tarjetas… ¡Tremendo!”. Una declaración que recuerda en cierto modo a los primeros éxitos de Mecano y que ha permitido localizar otras similitudes entre el grupo madrileño y este saboteador de ponches con silbato.

José María Cano había alcanzado la mayoría de edad, poco le faltaba a la Torroja para conseguirla e Ignacio se hallaba en plena adolescencia cuando en Algimia de Alfara, localidad valenciana próxima a Sagunto y bastante apartada de los Nuevos Ministerios, nació un niño cuyos padres bautizaron Antonio Miguel y al que la rotundidad de sus apellidos no podía depararle otro destino que no fuera el arbitraje. Al igual que ‘Chema’, principal impulsor en la creación de la banda, se hizo rodear de dos linieres tan pronto como sus pulmones le permitieron trotar por el césped y formó un trío donde él asumiría las funciones de vocalista gracias a su perfil dialogante con el jugador, pero también las estrictamente musicales. Poco le importaba que la permisividad de su método, más propio de un colegiado inglés que del clásico Guruceta, le conllevaran ataques de los anquilosados miembros del gremio futbolístico, que había llegado dispuesto a dar la nota.

Habían transcurrido 16 años desde que en 1992 se vistiera de negro por vez primera en un partido de Regional, pasando rápidamente a Tercera, Segunda B y Segunda división hasta dar el salto definitivo y doctorarse en la máxima categoría del deporte rey con la promoción de 2008. Como el sonido de los Mecano a la industria discográfica, la irrupción de Lahoz supuso a la escena arbitral española un verdadero soplo de aire fresco al que no tardó en salirle una legión de groupies comandada por José Mourinho, ferviente admirador de la forma en que el trencilla asiste a determinadas acciones que otros colegas no dudarían en sancionar con falta como un mero testigo, sin importarle que las piernas casi se tornen cuchillas, del mismo modo en que Marta presencia el asesinato de Mario desde el portal a manos de los yonquis en “Cruz de Navajas”.  Y es que el técnico portugués mantuvo con Lahoz una relación de amor que bien podría ilustrarse adaptando la letra de “Mujer contra mujer”, por lo especial que tenía el hecho de que hubiese encontrado alguien con quien estrechar las manos y hacerlo encima a la luz de todos, por encima del mantel.

Una opinión no compartida por Schuster, que si por el entrenador del Málaga fuese le ponía en órbita en un barco rumbo a Venus, pues no termina de ver nada de positivo en sus fallos. Intenta preguntarle en la intimidad por él. Según han llegado a decir quienes mejor le conocen, lo más normal es que le dedique un “¡Ay, qué pesado!” o algo parecido. En cualquier caso, con razón o sin ella, lo cierto es que sigue constituyendo una garantía de éxito. Da igual donde se juegue el partido, como si es en Nueva York. Si tu encuentre adolece de marcha, puedes contar con Mateu. Mateu Lahoz.

12/02/2014

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s