A mi manera

retro_futbol_i_mar29909FIRMA DE ALMA GÓMEZ | Hace poco más de una semana sonreí cuando le leí que volvía a entrar en la convocatoria después de más tres meses lesionado. Y es que el fútbol no es solamente ese deporte de Cristianosy Messis, es también el de aquellos que llegan a casa con las botas llenas de barro. Yo, que presumo de mi asiento en la fila 11 del Santiago Bernabéu desde hace tantos años, echo de menos ese fútbol.

No podría decir desde cuando, pero cada fin de semana de mi vida, durante mucho tiempo, se cimentó sobre esos grandes escalones corridos que conocemos como grada. Si es que había grada, que a veces ni eso. Y mejor, porque si se escapaba lejos un balón en el tiempo de descuento cuando tu equipo iba perdiendo, corrías como si fueras uno más para devolverlo, soñando que gracias a eso entrara en la red antes de que el árbitro pitara el final.

Eso jamás lo podrás hacer animando a tu equipo de Primera división, que seguramente te dé más triunfos de los que presumir, pero no más alegrías. Mi alegría ha sido siempre madrugar y desayunar en la cocina mientras mi hermano terminaba de hacer la mochila. Ha sido estar una hora antes en cada estadio como si a mí también me hubiesen convocado. Era calentar antes del pitido inicial dando vueltas a un campo que, sin embargo, no iba ni a pisar. Mi alegría ha sido siempre cantar los goles de mi hermano, que hoy echa de menos el fútbol entre fogones y que en su único día libre lía a sus amigos para volver a sentirse futbolista. Yo, que nunca lo sentí, me hice periodista.

Da igual en cuál de los cinco años de carrera me hubieran preguntado, el fútbol era la respuesta al por qué. Quería vivir, quería contar, quería formar parte. El pasar de los días me ha llevado hasta otro derrotero en esta profesión, pero que no me quiten el fútbol, que no respiro. Que no me quiten el escribir, que dejo de sentir. Que no me den una oportunidad como la que hoy me dan, que empiezo a hablar de mí en vez de escribir de fútbol.

El fútbol es, y también se lo leí a él antes al empezar esta temporada, “la novia más caprichosa y posesiva que se puede tener”. El fútbol es esperar a tu hermano a la salida del estadio para, pasara lo que pasara, llevarle la mochila hasta el coche. Es ver a entrenadores abrochar las botas de sus jugadores. Es ver a chavales de ocho años enfrentarse emocionados a su equipo. Es vivir un ascenso. Es dar la vuelta al campo para que tus padres te aplaudan. Es viajar en autobús. Es tener compañeros que son amigos. El fútbol es la cerveza de después aunque no te guste. Es decir “la última y nos vamos” aunque no quieras irte. Es celebrar. Es llorar. Y aun así, el fútbol sólo suma.

El fútbol es generoso, por eso debe ser algo así como que algunos amigos a los que lees y admiras te hagan un hueco entre sus letras, como me acaba de pasar a mí. Y supongo que es porque el fútbol es mi vida. A mí manera, pero lo es. Como lo es también para los ‘Cristianos’ y ‘Messis’ de Primera división, como lo era para mi hermano y lo es para él, que hoy vuelve a jugar.

02/02/2014

Alma Gómez es redactora de ‘Diez Minutos’

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s