El hombre de Vitruvio

Sin título-7.jpgJULIÁN CARPINTERO | Cuentan que una noche, después de un partido, Red’ Auerbach, el mítico entrenador de los Celtics de Boston en la década de los 60, terminó de cenar en un restaurante cuando tuvo la feliz idea de encenderse un puro. En ese momento, una de las camareras se le acercó y le instó a apagarlo, pero, desconcertado, el técnico le preguntó que dónde se avisaba de la prohibición. Inocente, la muchacha le señaló un cartel en el que, debajo del letrero y en letra pequeña, se podía leer un anexo que rezaba “Excepto si es usted ‘Red’ Auerbach”. El hombre que conquistó nueve anillos para la escuadra del trébol arqueó las cejas y sonrió por el trato de favor de una ciudad en permanente deuda con él. Y es que no es descabellado pensar que la escena pudiera repetirse hoy en día en Barcelona si el corazón de Johan Cruyff no le hubiera obligado a sustituir el tabaco por sus famosos Chupa Chups. ¿Acaso el hombre que cambió el sino de aquella sociedad no debería gozar de algún que otro privilegio?

Ayer mismo se cumplían 40 años del debut de Johan Cruyff con la camiseta del Fútbol Club Barcelona. El espíritu contestatario que le había llevado a hacer de su capa un sayo convirtiendo en fetiche el dorsal 14 –los números superiores al 11 estaban reservados para los suplentes en las décadas de los 60 y 70– le enfrentó con los directivos del Ajax hasta el punto de echar para atrás su fichaje por el Real Madrid cuando ambos clubes ya habían llegado a un acuerdo. A Johan, hijo de una empleada de limpieza del club de Ámsterdam y de un padre que falleció cuando él tenía sólo 12 años, no se le ocurrió mejor forma de putear a los mandamases ‘ajacied’ que negociar su marcha al eterno rival del club que presidía Santiago Bernabéu. 60 millones de pesetas y 12.000 dólares mensuales permitieron que Cruyff acudiera al rescate de su mentor en el Ajax, un Rinus Michels que estaba atravesando un momento delicado en el siempre exigente banquillo culé.

En este sentido, resulta llamativo lo complejo de la elección de Johan, quien se decantó por un equipo que, a pesar de contar con nombres como Sadurní, ‘Migueli’, Asensi o Rexach marchaba penúltimo en la clasificación y había sido eliminado de la Copa de la UEFA por el modesto Niza. Huérfano de un líder desde el adiós de Kubala, el ocaso de la delantera de las cinco Copas coincidió con un carrusel en el que giraron hasta siete entrenadores en menos de una década exenta de títulos de verdadero prestigio, pues había que remontarse 13 años atrás para visualizar la última Liga que el Camp Nou había podido celebrar. Para más inri, algunos de los sectores más críticos del barcelonismo pedían la dimisión del presidente Agustí Montal y todavía coleaban las turbias negociaciones que la Directiva del club llevó a cabo con el gobierno de Franco para recalificar los terrenos del campo de Les Corts.

Así, fue el 28 de octubre de 1973, en un duelo liguero contra el Granada, el día en que ‘El Flaco’ saltó por primera vez al césped del Camp Nou vestido de azulgrana. El partido acabó con victoria del Barça por 4-0 y Johan se presentó ante su nuevo público anotando un doblete que se sumó a los tantos de Marcial y el Cholo’ Sotil. 90 minutos le bastaron para cambiarle la cara, deportiva y psicológicamente, a un club que, por primera vez en mucho tiempo, contemplaba que bajar a Segunda no era una fantasía hiperbólica. Nada más lejos de la realidad, desde la llegada de Cruyff el Barça no perdió ni un solo partido más en toda la temporada y ganó el título de Liga con ocho puntos de ventaja –las victorias valían entonces dos y no tres puntos– con respecto al Atlético de Madrid de Adelardo, Gárate y Luis Aragonés, aquel que llegaría a la final de la Copa de Europa ante el Bayern de Múnich y al que Schwarzenbeck dejó sin corona. El único borrón sería la final de Copa perdida por 4-0 ante el Real Madrid de Luis Molowny, en un partido que Cruyff –y tampoco Michels– no pudo jugar por estar disputando el Mundial de Alemania con la ‘Naranja Mecánica’.

¿A qué podía deberse una influencia de tal calibre? Básicamente a que él era el director de la orquesta y un músico de fila, pero trabajaba más que ninguno, que diría Eduardo Galeano. Después del vendaval inicial vendrían el segundo y el tercer Balón de Oro, la Copa de 1978 y la brecha irreconciliable con el técnico alemán Hennes Weisweiler, debido a la cual puso rumbo a la exótica MLS norteamericana. Pero la huella que dejaba era mucho más profunda que la que un par de bonitos goles pueden enterrar. Su identificación con la sociedad catalana, su compromiso en la lucha contra la represión del régimen y el hecho de que se empapara de la filosofía de Michels hacían presagiar que algún día volvería.

Cuando Auerbach murió en 2006 a consecuencia de un ataque al corazón, David Stern, el máximo dirigente de la NBA, afirmó que su vacío sería imposible de llenar. Pionero del entrenamiento y del juego en equipo por encima de las individualidades, ayudó a derribar las barreras del racismo en los Estados Unidos de mitad del siglo XX siendo el primer técnico en sacar un quinteto de jugadores negros. ‘Modernidad’, espetaron algunos ante los métodos del tótem de ascendencia judía. La misma esencia contemporánea con la que Cruyff consiguió revolucionar a una entidad y, por extensión, a una sociedad abocadas a la autodestrucción y el caos para dotarles de una identidad sólida y una personalidad ganadora que tuvo su reflejo en su legendario ‘Dream Team’ pero que había empezado a gestarse el día en que se bajó del avión que le llevó desde Ámsterdam a El Prat. Sólo que a él no le ha hecho falta morirse para que se le reconozca.

29/10/2013

Anuncios

11 thoughts on “El hombre de Vitruvio

  1. Pingback: La estrella del caos – Visiones

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s