Rescatando el fútbol en Chipre

Chipre fútbolÁLVARO MÉNDEZ | Corren días oscuros, para qué lo vamos a negar. Y no porque sea Jueves Santo. La palabra de moda, la amenaza permanente, ese buitre llamado rescate’, comandado por la Unión Europea, que ya ha rebañado hasta el último hueso de la carroña en Portugal y en Grecia ha vuelto a posarse en el Mediterráneo. Esta vez lo ha hecho sobre la levantina isla de Chipre, imponiendo una quita millonaria y exigiendo la cooperación forzosa de los ahorradores. Sin previo aviso. Inevitablemente, el pesimismo ha caído sobre el país como una plomiza losa de dimensiones inimaginables. De paraíso fiscal a infierno deudor en sólo una semana. ¡Quién lo iba a decir!

Sin embargo, quien piense que, como en otros casos, el fútbol va a servir de vía de escape, de revulsivo, de motivo de orgullo y de reafirmación, estará muy lejos de acertar. Chipre tiene prácticamente imposible conseguir una plaza para el Mundial 2014 de Brasil, en un grupo en el que todo hace indicar que las papeletas se las jugarán Suiza, Islandia y Noruega. Y es que el fútbol isleño está muy lejos del nivel que le permitió, por ejemplo, en 1998 dar la sorpresa ante la España de Clemente. Aunque, tal y como dicta la cruel realidad, quizás la aventura mundialista en el país de la samba sea lo que menos importe ahora. Tal y como dijo Valdano, “el fútbol es lo más importante entre las cosas menos importantes”.

Y es que el balompié chipriota no alcanzará su definitiva estabilización hasta que no ocurra lo propio con la situación política del país. Desde mediados del siglo XX, la violencia entre turcochipriotas y grecochipriotas ha sido la trágica norma de convivencia en el pequeño territorio insular. Tras un golpe de Estado en 1974 promovido desde la Dictadura griega de los Coroneles, la isla quedó dividida en dos partes. Mientras que el norte fue ocupado militarmente por Turquía, el sur permaneció bajo la influencia griega tras la caída del régimen autoritario y fue reconocido por el grueso de la comunidad internacional salvo, naturalmente, por Ankara. La bipartición formal se hizo automáticamente extensiva al mundo del fútbol, donde ya existía una división de hecho entre la Federación turcochipriota y su homónima gregochipriota. Inevitablemente, cualquier atisbo de reunión quedó sepultado por el conflicto. Dos zonas, dos ligas. El campeonato de la República Turca del Norte de Chipre, cuyos clubes quedaron excluidos de los principales organismos internacionales, y la Liga de Chipre, miembro de la UEFA y la FIFA.

La nueva situación de incertidumbre que ha de afrontar el país tras el rescate de la UE amenaza con dejar en coma al ya endeble fútbol patrio. Aunque algunos de los clubes recibían ingresos millonarios por la privilegiada situación financiera de Chipre —como el AEK Larnaca de Jordi Cruyff, convertido en refugio de lujo para jugadores españoles de la talla de Gabilondo, Murillo y Catalá— la repentina necesidad de ingresos por parte del Gobierno central podría convertirles en una fuente de dinero fácil.

Aún no sabemos cuál será el fin de este mal que podría sumir a Chipre en la eterna desdicha. El mencionado AEK Larnaca y otros viejos conocidos de los torneos continentales como el APOEL Nicosia o el Anorthosis Famagusta deberán realizar ajustes para afrontar los tiempos de vacas flacas que se avecinan. Austeridad y recortes, de nuevo en el epicentro de la actualidad. ¿La eterna pregunta? Si contribuirán a la deseada resurrección del fútbol chipriota o si, por el contrario, arrasarán con las pocos signos de esperanza que habían comenzado a brotar.

28/03/2013

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s