¿Leones o huevones?

Fernando LlorenteMARIO BECEDAS | Concédaseme la licencia para exprimir el fruto de la ficción televisiva patria y explicar, so color de emplear toda la gracia y donosura posibles, un tremendo caso de estulticia mutua y compartida que viene dándose en el fútbol español durante la presente campaña. Acontecimiento es éste que tiene al glorioso enclave de Bilbao más revuelto que cuando lo sitió Zumalacárregui para darle resuello y acomodo a un rey sin trono, más o menos lo que está sucediendo con Fernando Llorente. Situación que, a la inversa que en el panorama catódico, ha pasado de ‘La que se avecina’ a ‘Aquí no hay quien viva’.

Y es que allí donde las chimeneas de nuestra siempre vacua industria se fundían con la ría de Nervión, el lugar al que Espartero devolvió la cordura tras una sangrienta Nochebuena, el ambiente está como en la más alocada comunidad de vecinos. Que los entresijos de Lezama rezumen polémicas como buen plató de Telecinco ha conseguido lo impensable en el argumento de cualquier ficción que se precie, a saber, que la trama se reparta entre tres personajes y todos ellos sean malos, si es que no tontos. Complicado es dilucidar, con el permiso de guionistas y Jorge Javier Vázquez, si aquí el caballo más lento corresponde al jugador, al loco de su míster o a la cúpula dirigente. Después de besar la lona en los dos paseos militares de la pasada temporada, las revueltas aguas de la ría se llenaron de residuos de los venenos que unos y otros empezaron a escupir.

Casuística ésta que se elongó cual músculo hasta que la beldad del equipo, el rubio Neptuno, se cansó y clavó el tridente en la mesa para clamar que no, que él quería una moto, como Amador Rivas, algo que traducido al lenguaje de la realidad viene a querer decir que anhelaba irse a un equipo muy grande y muy bonito donde bañarse en riquezas monetarias y de palmarés, razonamiento que según él deberían entender los buenos aficionados. Como cuando alguien lo deja en una pareja porque le sale del higo y suelta un solemne “es lo mejor para los dos”  o un tan clásico como hipócrita “si me quieres, me dejarás marchar”.

La directiva leonina se puso hecha una furia y apelando al espíritu de Antonio Recio esgrimió que lo que le pasaba a Llorente es que le dolía la cara, pero no de ser tan guapo, sino de tenerla tan dura. La zapatiesta alcanzó mayores cotas cuando Bielsa, el del tango, ¿recuerdan?, quiso hacer de vecino ejemplar, de esos que bajan la basura a su hora y pagan religiosamente las cuotas, condenando al ostracismo al bello efebo pamplonica. Puede decirse que al delantero del Athletic le pilló la crisis, que compró el piso muy caro y ahora no lo puede vender, con lo cual se tiene que joder con una comunidad en la que no quiere estar y con una hipoteca moral que le va desahuciando cada jornada. Tuvo la mala suerte de que aún dentro del temporal, su colega Javi Martínez pudiera colocar su loft a un precio muy hinchado para el actual mercado, aunque eso le costara irse del lugar un poco apestado.

Para compensar esa falta de minutos en el presente ejercicio, que arrojan una paupérrima titularidad de sólo dos encuentros, los dorados bucles de este nuevo atleta heleno ya han empezado a pasearse más por los focos mediáticos que por el pasto de San Mamés. Faltar a un entreno para acudir a un programa de televisión nocturno puede ser una regla de oro para cualquier canarinho que aterriza en la Liga BBVA (te queremos Romario), pero que tamaña breva culmine en una carga napoleónica contra la prensa por haber enajenado a la pobre afición vizcaína contra su marmórea tez, es la prueba más evidente de que tras ese partido contra Portugal en Sudáfrica, Llorente puso el piloto automático hacia la vanidad, algo que pagó ya en la Eurocopa de este año que se nos va cuando Del Bosque no le quiso dar más combustible para seguir ese vuelo kamikaze a la eternidad inspirado en Amaral.

Así, este culebrón no venezolano, lo sentimos Amorebieta, se eterniza y llega al dislate más extremo con un gran futbolista criando ampollas en el trasero de tanto calentar banquillo, dejando como pérfido antagonista  a un artista de los tapetes y la retórica como es el loco y con una directiva que no sabe si tocar la txalaparta o seguir encomendándose a Aduriz para eludir el descenso, esa viruela que llevan poco menos de una centuria evitando. Haber llegado al capítulo 300 de este serial ya supone lo que todos sabemos, que la historia se ha desgastado y que los personajes se han quemado. Pero al contrario que Lampedusa, todo este grácil colectivo humano parece decir que si queremos que todo cambie, mejor que todo siga como está.

Cerramos así el año doceno en una interminable partida de mus entre Llorente, Bielsa, la directiva y la afición con abundancia de órdagos y carestía de vacas. Un disputado juego en el que todo el mundo guiña el ojo pero nadie lleva la una. A la inversa que en Mirador de Montepinar, aquí no hay un Maxi mente fría que interrogue al personal con el ya mítico “¿Qué somos, leones o huevones?”, porque de haberlo, la respuesta comprendería ambos apelativos. Esta situación empantanada se debe a que los leones se están poniendo también un poco huevones y no pasan del “¡A que te reviento!”. Una eterna pugna en la que no se mueve ficha y ninguno abandona la casa mientras la maravillosa Catedral se despide para siempre y sin remedio de la vieja Europa, esa a la que nos raptan cada semana. Esperemos que 2013 traiga un buen solomillo, porque si algo es evidente, es que los amarracos se los tiene que llevar alguien.

7/12/2012

4 thoughts on “¿Leones o huevones?

  1. Pingback: Eduardo Rodrigálvarez: “El Athletic no se elige, te elige él a ti” | Falso 9

  2. Pingback: ‘Il Re Leone’ | Falso 9

  3. Pingback: Apuntar y disparar | Falso 9

  4. Pingback: Los mitos caídos « Falso 9

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s